Nuestra biología ha desarrollado una inteligencia deslumbrante. Parece magia, pero es pura ciencia que las células tienen conciencia, y que nuestro ADN y ARN tienen memoria de todo lo sucedido desde que Vida existe.
Que la genética no es tan determinante como el ambiente.
Que en el desarrollo embrionario humano, se puede apreciar el desarrollo de la evolución de la vida en el planeta.
En la luz está que en nuestro organismo nada está separado, que todos los sistemas y subsistemas que nos delimitan están estrecha e íntimamente vinculados entre sí, de modo que todo lo que existe en cuerpo, mente, emoción o movimiento, se ve correspondido en otra forma en todo lugar, siendo lo mismo y formando una entidad completa en si misma, siendo parte de todo.
