La vía del útero II

Me centro en el útero para desarrollar un trabajo que implica a todo el organismo. No quiero ya separar el concepto de cuerpo y mente, la existencia lo abarca todo. Organismo es una palabra que me sirve para expresar una vivencia esencialmente biológica.

Me sirve en este contexto el útero, como en otro lo hacen los pies, la respiración o el tejido conectivo. Todo está en la parte y la parte en el todo. Más con el útero, la matriz, contamos además con la posibilidad de reunir acepciones que juntas, desde mi experiencia, resultan alquímicas.

Quiero resaltar que no busco una experiencia mística, Uteropías tiene que ver con una experiencia corporal. En todo caso, la experiencia mística responde a una expresión biológica. La verdad no es anunciada con fuegos artificiales.

Finalmente, el basto campo del inconsciente es memoria celular. La vida es suficientemente extraordinaria por sí misma.

La vía del útero

Propongo una vía de trabajo. Busco una experiencia corporal relativa al centro, a la sensación sentida del centro vital. 

Funciona el útero para este propósito, pues sus características hacen de él un órgano de consciencia, que nos permite a través de la mirada caleidoscópica, tocar diversos y determinantes aspectos de nuestro estar en la vida. 

Me interesa trabajar con la recuperación del tejido, procurar el restablecimiento del pulso uterino; un centro vital despierto que recupera la normalidad de su función fisiológica e instintiva.  

Así que la propuesta tiene que ver con el desarrollo de una práctica continuada, que nos permita observar el efecto que tiene la incorporación de conceptos y prácticas en nuestra vida cotidiana. 
El desarrollo es en un contexto grupal, más el camino individual, con apoyo personalizado.



El poder transformador del embarazo

"Las mujeres deberían saborear y celebrar el embarazo, la gestación de la siguiente generación, como el milagro que es, un periodo esencial en el desarrollo de su hijo/hija. Es un periodo en que podemos conectar con nuestro hara (el centro de creación del cuerpo) de la manera más directa y poderosa posible...."

Christiane Northrup 
Cuerpo de mujer, sabiduría de mujer

La edad de la Belleza

El instante de belleza existe en todo lo que uno hace. Es un destello no más, quizás una lluvia fina y dorada o un chapuzón, depende. Es un instante en que sucede lo inefable. Sí, hay veces que caminamos con gracia. Puede ser un momento de paciencia en el que comprendes al otro, y de pronto ya no te molesta, sino que lo quieres. Puede ser una imagen, que al verla activa nosequétransmisores en nosequéestructuras que te hacen llorar sin haberlo previsto. Puede ser una sensación de orden, que más que simetría es la proporción adecuada de cada una de las cosas. Así, como la vida misma, que no es ni demasiado loca ni demasiado aburrida, sino que mantiene su dosis justa de incertidumbre, seguridad y reto, que hace que sea estimulante y de placer. Como cuando veo unos ojos recién nacidos o una mujer disimulando un calentón.

Hay belleza en cada cosa que miras, porque lo bello es lo que existe.

La belleza es lo que sucede cuando descubres lo que sucede al respetar el tempo natural de la vida, cuando te dejas hacer el amor por ella, y te descubres vulnerable y nueva.

La belleza es filosofía de vida, un acto de rebeldía, es única en cada experiencia, es libre, es precognitiva. La belleza impregna todo de un halo de naturalidad y lo natural es espontáneo, y lo espontáneo libre. La belleza no tiene nada que ver con la imagen, más bien con un modo respirar. Es lúdica, hedónica, sencilla, creativa y libre. Así como nos quiero. 

La belleza implica una acción en el mundo, la completación de la existencia. 

Ha llegado el tiempo, es la edad de la belleza.



Plan de parto

El plan de parto no es el plan de nacimiento. Cierto es que el bebé estará de acuerdo en todas las prácticas que promuevan el respeto a la voluntad de madre, sin embargo si diseñásemos un plan de nacimiento cambiarían ligeramente las plabras, el tono, quizás el sentido o la intención.

Es ambiguo, parece casi imperceptible la línea divisoria; ¿hasta donde el bebé es bebé, y dónde empieza y acaba mamá? Son uno. Y también son dos. Sucede a la vez, sin embargo la vivencia de la madre no es como la vivencia del bebé. Aunque de alguna forma la madre pariendo transite el camino de vuelta que hizo cuando nació. El parto es un punto de inflexión, el inverso perfecto del nacimiento. El otro lado.

Así pues un Plan de parto pondrá la atención en la voluntad de ella, en función de las ofertas disponibles, claro. Un plan de Nacimiento requeriría quizás más observación, más escucha, más honestidad y menos palabras.

Quizás el bebé lo que necesita es que nadie aproveche su llegada al mundo para ejercer un poder que no ejerce en su propia vida. No querría un “suero de la prisa” que arrasase sus receptores de oxitocina, o que le anestesien por miedo al dolor, y porque “total, es sólo un poquito”. Preferiría no ser arrastrado con una tracción mecánica, sino que le dieran tiempo, espacio y fuerza de gravedad para hacer su camino, y recibir el masaje craneal que necesita para estimular correctamente sus fuerzas vitales.
Seguramente no querría ser separado en ese momento del cuerpo de su madre, quizás tampoco de su placenta, su cuerpo externo. No querría que le cortaran el suministro de oxígeno, ni un tercio de su volumen sanguineo con motivo de un “por si acaso” que él no concibe.

Seguramente querría a su madre plenamente consciente, confiada y libre. Seguramente querría un entorno que respetara su momento. Tan suyo.

Querría a su alrededor profesionales bien informados y con sus conflictos internos bien ordenados, si no resueltos, para que nadie interrumpiera su vida abrupta e innecesariamente.

Querría a una madre en plenas condiciones vitales para afrontar su nutrición de todas las maneras en que la necesita. Querría a una mujer que se siente satisfecha con la vivencia de traerle al mundo, que siente que ha desafiado sus límites, y que ahora se sabe capaz de todo.
Lo querría, haya su madre o no, rellenado el cuestionario.

15. Quiere episiotomía        si_  no_


Alicia Domínguez Diéguez
Psicóloga y doula por la salud primal

Noviembre 2014